La FIFA llega a las semanas previas al Mundial 2026 con un problema importante en dos de sus mercados más grandes: China e India todavía no tienen cerrado un acuerdo de televisión confirmado para emitir el torneo. No significa necesariamente que el Mundial vaya a quedarse sin emisión allí, pero sí que, a estas alturas, la situación es inusual y genera riesgo de apagón televisivo para millones de aficionados.
El contexto es delicado porque el Mundial 2026 arranca el 11 de junio y será el más grande de la historia: 48 selecciones, 104 partidos y tres países sede (Estados Unidos, México y Canadá). La FIFA ya había reconocido en marzo que aún tenía disponibles derechos audiovisuales en mercados clave de Asia, entre ellos China e India, pese a haber cerrado acuerdos en otros territorios como Japón, Hong Kong, Indonesia, Singapur o Filipinas.
El caso de China
En China, explican que el problema actual radica en que CCTV sería el único operador con capacidad directa para negociar y comprar los derechos televisivos de grandes eventos internacionales como el Mundial, mientras que otras plataformas del país tendrían que esperar a una sublicencia posterior si CCTV compra el paquete principal. Y esta, por el momento, habría realizado una oferta a la baja. Aunque como explica la agencia EFE, la FIFA lo mantienen bajo confidencialidad.
"Las discusiones en China e India con respecto a la venta de derechos de medios para la Copa Mundial de la FIFA 2026 están en curso y deben permanecer confidenciales en esta etapa"
Esto llama la atención porque en Mundiales anteriores, como 2018 y 2022, la televisión estatal CCTV había asegurado los derechos con mucha antelación y ya estaba activando campañas promocionales semanas antes del torneo.
El mercado chino es especialmente relevante para la FIFA. En el Mundial de 2022, China representó el 49,8% de todas las horas de visualización en plataformas digitales y sociales a nivel global, según datos citados por FIFA. Además, China e India juntas supusieron el 22,6% del alcance global de streaming digital de Qatar 2022.
El caso de India
El principal bloqueo está en el precio. En India, la ‘joint venture’ entre Reliance y Disney habría ofrecido unos 20 millones de dólares por los derechos del Mundial 2026, una cifra que la FIFA considera insuficiente. Sony también mantuvo conversaciones, pero decidió no presentar oferta, según Reuters.
La distancia entre lo que pide FIFA y lo que están dispuestos a pagar los operadores indios se explica por varios factores. El fútbol tiene audiencia, pero sigue muy por detrás del cricket en peso comercial. Además, al jugarse el torneo en Norteamérica, muchos partidos caerán de madrugada en India, lo que reduce las expectativas de audiencia y, por tanto, de ingresos publicitarios.
Impacto económico
Como hemos explicado, uno de los principales escollos con los que se está encontrando la FIFA a la hora de vender su paquete del Mundial de 2026 es la cantidad económica. Varios medios apuntan a que ambos países no están dispuestos a aceptar el alto precio que les piden y por esto se está alargando la situación a poco más de un mes para el inicio, forzando así a la organización a rebajar sus pretensiones.
China e India no han conseguido clasificarse para la cita mundialista, pero en la anterior tampoco. Este podría ser también uno de los motivos de la negativa a aceptar, pero las cifras mostradas de interés por parte de sus ciudadanos deja claro que no necesitan a sus combinados nacionales en el Mundial para seguir el día a día de la competición. Por el momento, lo que parece claro es que la FIFA tendrá que negociar para sellar un acuerdo que les devolvería prácticamente una cuarta parte de su audiencia.
En este punto, la FIFA estaría preocupada también porque de no cerrar la distribución televisiva a tiempo, les quedaría poco margen para preparar la infraestructura técnica y vender publicidad asociada al torneo. Es decir, incluso si se llega a un pacto de última hora, los operadores tendrían menos margen para monetizar el Mundial.