Antoine Griezmann fue el mejor jugador del Atlético de Madrid en el Camp Nou. Lo logró en un partido que ningún delantero quiere jugar, centrado únicamente en defender y con la misión de hacer la guerra por sí solo en una delantera desértica. Para más inri, sus acompañantes, Julián Álvarez, Ademola Lookman y Giuliano Simeone, tampoco tenían el día.
Su entrenador, el Cholo Simeone, fue fiel a su estilo y saltó al césped del Camp Nou a quemar minutos y defender. Musso o Koke, por citar algunos, reflejaron algo de desconcierto con el plan de partido cuando, con el balón en posesión, levantaron los brazos exigiendo a sus compañeros algún movimiento hacia adelante para progresar.
En esa tesitura se encontraba un Griezmann que, a sus 34 años, debía exprimirse físicamente en la primera línea de presión para evitar que el Barça sacara cómodo el balón, con el desgaste extra de tener que dar aire a su equipo, reteniendo el balón y jugándolo con cabeza. No solo hizo eso, sino que fue el mayor culpable de que el Atlético pudiera incomodar en alguna esporádica ocasión a Joan García.
La tentación de la MLS
El problema es que Antoine está más fuera que dentro del club, incluso después de haber sido la clave para regresar a una final copera. De hecho, según explicó L’Équipe, lo más probable es que ya no esté en la plantilla para jugarla. Y, escuchando a sus compañeros, parece que el medio deportivo galo no va desencaminado.
El Orlando City, quien tiene sus ‘discovery rights’ en la MLS, está apretando fuerte para firmarlo este mismo mes de marzo. El mercado de fichajes en Estados Unidos cierra el día 26 y el club estadounidense lo quiere para entonces en la plantilla. De hecho, según informan varios medios, si no se marcha ahora, las condiciones que tendrá no serán tan maravillosas.
El jugador, apasionado de los deportes americanos como la NBA, ve el movimiento con buenos ojos. Quiere terminar su carrera disfrutando del sol de Florida y en una liga más relajada, sin renunciar a calidad de vida, pero para disfrutar del mejor ‘pack’ posible en Estados Unidos debe irse ahora mismo, diciendo adiós al Atlético de Madrid en un momento clave de la temporada.
Ojalá que juegue la final. Se la merece más que nadie
Entrenador del Atlético de Madrid
"Ojalá que juegue la final. Se la merece más que nadie. Su calidad y talento lo va a mantener toda la vida. Qué puedo agregar más. Lo quiero mucho, quiero siempre lo mejor, ojalá pueda jugar esa final", comentó su entrenador, Diego Simeone, quien está trabajando duro para que termine la temporada en el Metropolitano. Ese sería el desenlace más adecuado, a los ojos de los seguidores rojiblancos: a final de temporada y con algún título bajo el brazo.
Koke y Marcos Llorente, voces autorizadas del vestuario, también lanzaron mensajes que generan más dudas que certezas: "No sé qué va a pasar con Antoine. Es él quien tiene que decidir sobre su futuro y ojalá sea lo mejor para él, para los atléticos y para el club. Todos queremos que esté con nosotros y acabe en el Atlético de Madrid, pero eso ya es él quien tiene que tomar la decisión”, afirmó el capitán del Atlético.
“No tenemos ni idea. Es una decisión super personal. No sé qué va a pasar, tampoco le preguntamos. Él decidirá qué es lo mejor para él y nosotros le apoyaremos. Lo único que os puedo decir es que es un gran amigo, un gran compañero", aportó Llorente.
Su decisión va a ser la correcta, son temas muy personales que es muy difícil opinar desde fuera
Portero del Atlético de Madrid
El otro héroe del choque, Juan Musso, también habló sobre el tema: “Antoine le ha dado mucho al equipo, todos estos años al club... Su decisión va a ser la correcta, son temas muy personales que es muy difícil opinar desde fuera. Haga lo que haga, yo le voy a estar agradecido toda la vida", declaró. Ahora, solo es cuestión de tiempo conocer su decisión. Habrá que ver si opta por hacerla pública de nuevo con un documental. Otro 'culebrón' más protagonizado por el galo.