El discreto inicio liguero del Celta, con un solo gol en cuatro partidos y más dificultades de la cuenta para generar ocasiones frente al marco rival, no inquieta a Claudio Giráldez, que este domingo pedía «paciencia», convencido de que su equipo no tardará en conseguir resultados. «Debemos tener paciencia y tranquilidad, tenemos que mejorar versiones individuales de ciertos jugadores. Hay que entender que estamos en proceso de evolución como equipo, ese acoplamiento de piezas y de mecanismos que estamos teniendo», explicaba el técnico celeste, que no veía motivos serios de preocupación: «Estoy tranquilo porque las ocasiones van a acabar llegando y, a partir de ahí, los goles. Históricamente, nos han costado los inicios de temporada y hemos ido evolucionando. En ello estamos. El equipo lo detecta, lo sabe y lo va a acabar haciendo».
El preparador porriñés reconocía que la visita al Coliseum para medirse al rocoso Getafe de José Bordalás supone todo un desafío. «Tenemos un reto apasionante al jugar contra uno de los mejores equipos de LaLiga y nivel de orden y defensivo. Hace mucho calor y creo que tendremos un reto importante para esa evolución ofensiva, con un rival que nos va a exigir estar muy bien para poder generar ocasiones y goles», apuntaba Giráldez: «El Getafe es un equipo que suele alternar momentos de presión en bloque medio alto o que suele estar más en bloque medio bajo. Tenemos que adaptarnos a ambas situaciones, ser capaces para tener soluciones para hacer daño en esos dos posicionamientos», proponía.
El entrenador del Celta no eludía la responsabilidad sobre el mal arranque (2 puntos de 12 posibles) de su equipo, pero recordaba que no es la primera vez que no empieza bien y la situación acaba enderezándose. «Es responsabilidad mía», aseguraba. Pero matizaba: «Si sumo mis años con el Fortuna, creo que solo hemos arrancado bien en uno de ellos. Salvo en mi primera temporada, no tenemos demasiados buenos resultados. El año pasado y este no hemos arrancado con los puntos que nos gustaría, el año pasado con buenos partidos en casa que no acabamos de convertir en puntos; este con dos buenos partidos fuera de casa en los que no conseguimos los puntos que nos gustaría y dos en casa, uno raro ante Osasuna y uno muy malo contra el Athletic».
Lo más urgente en este momento, a juicio del técnico, es encontrar constancia en el juego para empezar a sumar puntos. «Tenemos que encontrar la estabilidad cuanto antes y ser capaces de sacar resultados. Tenemos la suerte de que estos dos años han acabado muy bien y por eso tenemos que ser exigentes, pero también tener la paciencia que toca», destacaba el de Cans. «Ojalá pudiéramos ganar todos los partidos, arrancar bien y estar bien todos los meses, pero todos los equipos tienen procesos distintos en cuanto a rendimiento. Estoy seguro de que LaLiga no acabará como está ahora a nivel clasificatorio», agregaba Giráldez, que no eludía la autocrítica: «Tenemos que mejorar a nivel individual, yo el primero. Debemos coordinarnos a nivel colectivo, centrándonos en el proceso, y los resultados nos darán autoestima y tranquilidad. Veo a los jugadores tranquilos, con ganas, y creo que podemos ser competitivos contra cualquiera».
El preparador celeste ha convocado a 25 jugadores para el choque contra los azulones. Las novedades en la citación son Borja Iglesias, ya con el alta médica aunque "todavía no está para 90 minutos" tras llevar apenas un par de entrenamientos completos con el grupo, y el central uruguayo Sebastián Cáceres, último de los fichajes estivales, al que el técnico ve "preparado para echarnos una mano". Giráldez ha dejado fuera de la lista a Alex Febas, aún lesionado, y ha descartado por decisión técnica a Faye, que "necesita madurar ciertas situaciones del juego" y al canterano Andrés Antañón, por rotaciones.