El próximo martes, el Barça regresa a Newcastle para disputar un partido aún más importante que el que jugó hace unos meses en St. James's Park. En aquella ocasión, el equipo de Hansi Flick superó al de Eddie Howe por 1-2 gracias a un doblete de Marcus Rashford, que le permitió sumar 3 puntos en la fase de grupos de la Champions League. Esta vez, la visita de los culés al cuadro 'magpie' se debe al partido de ida de octavos de final de la competición reina.
Un duelo que el conjunto catalán disputará tras el gran desgaste que significó la vuelta de la semifinal de la Copa del Rey, en la que se quedó con la miel en los labios después de casi obrar el milagro en el Camp Nou, al que habrá que añadir el cansancio que producirá el encuentro liguero ante el Athletic Club este sábado en San Mamés (21:00 horas).
Desgaste colectivo
Por su parte, el Newcastle consiguió un triunfo muy valioso ante el Manchester United en Premier League (2-1), duelo que encaró con bajas sensibles por un virus que afectó a parte de la plantilla y un jugador menos durante toda la segunda parte. Además, el sábado (21:00 horas) se enfrentará al Manchester City en los octavos de final de la FA Cup.
El que seguro que no iba a estar en el duelo es Fabian Schär, experimentado central suizo de 34 años, que se está recuperando de sus graves problemas en el tobillo. El problema es que esto se convirtió en un inconveniente menor para él: según recoge 'The Sun', estuvo atrapado en un búnker por el conflicto entre Irán y Estados Unidos.
Atrapado en un búnker por la guerra
El ex del Deportivo de la Coruña, a sabiendas de que su recuperación sería larga, pidió permiso al club para escapar del frío inglés y poner rumbo al Golfo, continuando su rehabilitación bajo el sol. Una decisión que le obligó a esconderse en un búnker, porque al poco tiempo de llegar estalló el mencionado conflicto.
Schär ahora está de vuelta a salvo en suelo inglés, ileso, pero relató todo lo sucedido en su Instagram personal: “Acabo de pasar algunos de los días más aterradores de mi vida, habiendo sido testigo de primera mano, lamentablemente, de lo que está sucediendo en Oriente Medio", empezó explicando.
"Estuve allí como parte de mi programa de rehabilitación y me alegra haber encontrado la manera de volver a casa a salvo. Pero lo que experimentamos allí, y lo que está sucediendo ahora mismo, es verdaderamente aterrador. Espero que la ayuda llegue a todas las personas que la necesitan en las áreas afectadas", añadió.
Por suerte, la mala experiencia de Schär quedó únicamente en un susto y el martes podrá animar a sus compañeros en St. James's Park para intentar dar el primer golpe en la eliminatoria.