Hace tiempo que se venía gestando una guerra por el control de gran parte del negocio del boxeo. En cuanto el jeque saudita Turki Alalshikh se acercó a Dana White (cabeza visible de la empresa TKO en el apartado organizativo), las intenciones eran claras: romper con la fórmula tradicional y crear una competición al estilo de UFC que cuente con su propio 'roster'. Involucrar a White era dar un portazo en la cara a los promotores de toda la vida (Top Rank, Matchroom, Queensberry, Golden Boy…), que para Alalshikh aún son necesarios, pero que a corto o medio plazo se pueden ver supeditados por la nueva competición-promotora llamada Zuffa Boxing (propiedad en un 60% de SELA, empresa del Fondo de Inversión Público de Arabia Saudí, y un 40% de la estadounidense TKO).
Related News
More on our network
- Mariners Top Guardians 8-7 in Spring Training (SportFeeds)
- Ian Cathro Rebuilding Reputation at Estoril (Live From Quarantine)
- Magdeburg condemns violence, announces new security measures (Sports24)