El CD Castellón–Racing de Santander fue un partido de alto voltaje por todo lo que había en juego y, sobre todo, por la polémica actuación de Salvador Lax, que encendió tanto a jugadores como a los aficionados que poblaron las gradas del SkyFi Castalia y que decidió expulsar a Jéremy Mellot y Pablo Hernández en el tiempo de descuento.
Esa indignación se hizo aún más patente una vez finalizado el encuentro, que tuvo como protagonista al jugador visitante Íñigo Vicente. El delantero fue sustituido en el 89’ y dio una vuelta entera al terreno de juego para llegar al banquillo mientras se dedicaba a aplaudir y mandar besos a la grada.
No contento con eso, Íñigo Vicente se acercó a la grada de Tribuna del SkyFi Castalia, una vez finalizado el partido y tras el tradicional festejo con los seguidores visitante. Algo ocurrió en ese momento que fue el detonante de una gran trifulca entre ambas plantillas, después de que varios futbolistas del conjunto albinegro acudieran a defender supuestamente a sus seguidores.
Así, con la participación de integrantes de ambos equipos que intentaron calmar la situación, se dio por finalizado el altercado, con el principal protagonista, Íñigo Vicente, teniendo que ser conducido por miembros de su propio cuerpo técnico al túnel de vestuarios.
Sobre los hechos ocurridos fue preguntado Pablo Hernández en sala de prensa. "Me lo han contado. No puedo opinar, porque no estaba allí para verlo. Me dicen que se ha encarado con la afición del Castellón. Si es así, hay que saber ganar y saber que cuando se juega fuera de casa la afición rival es normal que te diga cosas. Si tú contestas o te encaras con ellos, es tu responsabilidad. Repito, hablo de lo que me dicen, no por lo que haya visto" ,opinó. Por último, el acta no reflejó nada de lo ocurrido después de que el colegiado hubiera abandonado el terreno de juego nada más finalizar el encuentro.