sports

La IA no esperará a América Latina, urge apurar el paso

Mientras el mundo desarrollado libra una carrera feroz por la inteligencia artificial (IA) generalista, América Latina observa desde la periferia. Eliana Quiroz, experta en digitalización e investigadora de la Fundación Internet Bolivia, presenta una perspectiva crítica al diagnosticar nuestra posición. «Somos principalmente fuente de datos para que sean entrenadas las inteligencias, y después somos usuarios muy básicos del resultado», afirma.

La asimetría es brutal. Cuatro megaempresas lideran una competencia geopolítica donde invierte «muchísimos millones», con China y Estados Unidos como protagonistas principales. Europa, aunque secundaria, participa. Pero la región latinoamericana está ausente de esta carrera por la innovación. «No estamos realmente generando, innovando tecnología», reconoce Quiroz.

Latam-GPT, un modelo de IA impulsado por el gobierno de Chile, emerge como un intento de soberanía digital en este contexto. Funciona con bases de datos de información latinoamericana y podría «reflejar mejor algunas condiciones latinoamericanas que están siendo obviadas en las otras opciones». Sin embargo, Quiroz es clara sobre sus limitaciones: carece «del respaldo de los millones que tienen las otras iniciativas». El proyecto es «una buena señal de soberanía», pero «no tiene capacidad de innovación a la velocidad que las otras tienen». Más aún, «de ninguna manera va a ser líder de ningún aspecto en inteligencia artificial».

Estar en la mesa o en el menú

La brecha no es solo tecnológica; es económica y política. Mientras las megaempresas invierten recursos colosales en algoritmos, bases de datos y chips de última generación, América Latina permanece como proveedora de materia prima digital. Somos el recurso, no el innovador.

Pero la amenaza es más inmediata que una competencia geopolítica lejana. La trampa del algoritmo ya está aquí, transformando cómo consumimos información y productos. Quiroz plantea un escenario donde se instala la percepción de que «una o dos empresas son las únicas empresas que pueden dar un servicio o un producto». La hipersegmentación de la información será tal que «sin buscarlo voluntariamente», en nuestros feeds solo aparecerán opciones limitadas. «Vamos a tender a tener menores opciones de selección de productos y de servicios», advierte.

Costos y privilegios

El marketing electoral amplifica este peligro. «No todos van a tener el dinero para poder poner en sus campañas», lo que significa que «vamos a terminar teniendo uno o dos o máximo tres posibilidades de elección». Los consumidores pierden capacidad de decisión informada. Las empresas monopolísticas u oligopolísticas —aquellas con recursos para invertir en IA— definen nuestras opciones.

El cierre de este círculo vicioso es aún más inquietante: la conversión de derechos en privilegios de mercado. Quiroz es contundente: «quien quiera tener algo más digno, más plural, etcétera, va a tener que pagar suscripciones». Privacidad, información democrática, pluralidad de opciones: todos estos «derechos van a terminar siendo privilegios que están sujetos a venta en el mercado».

América Latina enfrenta así una doble trampa. Externamente, queda marginada de la innovación tecnológica que define el futuro. Internamente, sus ciudadanos experimentan la erosión de derechos digitales básicos, convertidos en bienes de lujo. Mientras tanto, Latam-GPT sigue siendo más una declaración de intenciones que una alternativa real. Las resistencias existen, pero luchan contra flujos de poder desigual.​

 

The post La IA no esperará a América Latina, urge apurar el paso appeared first on La Razón.

Read full story at larazon.bo →