Venimos de dos varapalos consecutivos que merecen análisis y reflexión. La goleada sufrida en el Metropolitano y la dura derrota ante el Girona han puesto al descubierto las limitaciones del Barça cuando no juega al 100% de sus posibilidades. En Madrid fue un equipo frágil y vulnerable capaz de encajar cuatro goles en solo cuarenta y cinco minutos. Un record negativo increíble. En Montilivi no mejoraron, comenzaron ganando pero acabaron perdiendo. Dos duras lecciones que no pueden caer en saco roto.
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