El pasado 20 de febrero de 2026, Isidro Navarro, socio del FC Barcelona, presentó una denuncia ante la Audiencia Nacional contra el expresidente del club, Joan Laporta, y varios miembros de su junta directiva. Por ahora, la causa está pendiente de admisión a trámite y no se ha abierto una investigación formal.
La querella incluye acusaciones de blanqueo de capitales, cobro de comisiones indebidas y fraude fiscal, entre otros presuntos delitos relacionados con la gestión económica de la entidad.
Según la denuncia, algunos miembros de la junta directiva, así como personas cercanas a Laporta, podrían haber gestionado de manera opaca ciertas operaciones y contratos para canalizar pagos y comisiones irregulares.
¿Quién es Isidro Navarro?
Isidro Segundo Navarro Gurumeta nació en 1972 en Pulgar, un pequeño municipio de Toledo, y desde joven se vinculó con el FC Barcelona. Se convirtió en socio del club y mantuvo esta condición durante más de 24 años, llegando a tener un número histórico de socio.
Tras perder su condición en 2025 por motivos administrativos, pocos días antes de presentar la denuncia se reincorporó como socio, lo que le permitió presentar formalmente la querella.
Más allá de su vinculación con el club, Isidro Segundo ha tenido participación en la vida política local. En 2023 se presentó como número dos en la lista de Vox en Pulgar, aunque no obtuvo representación.
Este historial ha sido mencionado por los medios, aunque él insiste en que su denuncia no tiene motivaciones partidistas ni responde a intereses externos, sino que busca garantizar transparencia y claridad en la gestión del Barça.
Situación del FC Barcelona
La presentación de la querella llega en un momento delicado para el club catalán, ya que la atención está centrada en el próximo proceso electoral a la presidencia. La acción de Navarro ha generado debate entre los socios y la afición sobre la transparencia y el control de la gestión del club.
Sin embargo, Joan Laporta ha respondido calificando la denuncia como infundada y ha señalado que podría tratarse de un intento de desestabilizar al club en plena campaña electoral. El Barça ha defendido la actuación de su directiva mediante comunicados oficiales, y ha advertido que podría tomar medidas legales frente a la difusión de acusaciones falsas.