Cuando las milésimas pueden marcar la diferencia entre el éxito competitivo o la decepción personal, el cambio en un apoyo o en el ángulo de entrada a la valla se antoja definitorio.
Cuando las milésimas pueden marcar la diferencia entre el éxito competitivo o la decepción personal, el cambio en un apoyo o en el ángulo de entrada a la valla se antoja definitorio.